La Libertad

La Libertad

Por: Juan Tinola

Nuevamente sobre la libertad pregunto, ¿Tengo esa opción? Me pregunto a diario al despertar y antes de dormir. Con el pasar de los años, creo que he llegado a una respuesta:

Libertad para todos, muerte a quien se interponga, Porque no podré ser libre yo si mi par está aún bajo la bota sucia y sangrienta. Si debo vivir hasta mi último aliento luchando Dame mi muerte mil veces.


No es libre el hombre que ignora el mal de su pueblo. Ese hombre no es libre, no señor, Ese hombre es un muerto en vida, Pues por mucho que ande y respire No tiene vivo el corazón.


En este escrito solo desahogo mi propia ansia de dejar de vivir, Dejar de vivir en un mundo donde el pobre muere de hambre Mientras el uno por ciento se pudre en su dinero. Mientras al pueblo le tocan jornadas inhumanas para sobrevivir El rico ríe a carcajadas derrochando sus lujos. Es también una crítica: Si mi propia libertad debe ser bajo los parámetros De un sistema podrido como el capitalista Prefiero morir.


Solo me veré libre cuando los obreros manejen la fábrica, Cuando no falte el pan en las mesas de mi barrio, Cuando finalmente mi pueblo Alce el estandarte carmesí de la liberación.

Solo ahí me veré un hombre realmente libre. Solo ahí, solo ahí compañeros, seremos libres. Es solo ahí, cuando esté construido el mañana mejor, Es que seremos los hombres y mujeres libres Que nos convoca nuestra dignidad.

Pues como reza la antigua canción nacional: “La libertad es el eco de alarma y la divisa: vencer o morir”